Hace tiempo que vengo analizando cómo la irrupción de las nuevas tecnologías está reconfigurando nuestros vínculos. En ese marco, me pone muy contenta contarles que ya está disponible online mi nuevo artículo, «Soledad y compañía artificial. Clarificación conceptual y evaluación crítica desde una perspectiva humanística». El trabajo acaba de publicarse en la Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad (modalidad Primero Online).
En los últimos años, frente a lo que a nivel global se ha diagnosticado como una «epidemia de soledad», empezó a consolidarse una respuesta que proviene de las corporaciones tecnológicas: ofrecer la inteligencia artificial como un alivio. A través de AI companions y robots sociales, se nos propone traducir un profundo malestar social en un nuevo objeto de consumo privado. En este trabajo me propongo desarmar esta operación, realizando una clarificación conceptual y normativa sobre el pasaje de la IA como simple herramienta a la IA como interlocutora.
Desde una perspectiva humanística y relacional, busco cuestionar la definición dominante que entiende a la soledad meramente como un déficit individual de interacción, el cual supuestamente se puede medir mediante escalas subjetivas. A través de un análisis comparativo de la literatura reciente, el artículo identifica una tendencia clara: la soledad se estabiliza como una variable psicologizada, donde se nos promete una modulabilidad afectiva mediante interacciones de bajo costo. Esta oferta se justifica bajo la premisa de la escalabilidad frente a la escasez de recursos humanos, como si el problema de fondo fuera logístico y no profundamente vincular e institucional.
La conclusión central a la que llego es que la tecnología invisibiliza las causas sociales de la soledad y reduce la falta de inclusión a un simple problema técnico individual. Frente a esto, propongo usar las humanidades para entender la soledad como un asunto público y exigir redes colectivas de cuidado, en lugar de conformarnos con una empatía artificial y privatizada.
Pueden acceder al texto completo directamente en la web de la revista haciendo clic en este enlace.
